El archivo de la memoria (Logroño – La Rioja)

Interesante noticia aparecida en el Diario LaRioja.com bajo el tí­tulo «El archivo de la memoria» que inicia así­ el artí­culo:

«Dos hombres sonrí­en a la cámara. Acaban de degollar a dos rivales y muestran orgullosos su ‘jambia’ -una daga curvada que en pleno siglo XXI todaví­a exhiben los yemenitas como sí­mbolo de su prestigio social-. Al otro lado, el fotógrafo capta la escena en toda su crudeza, con las dos cabezas sin cuerpos que les den vida.»

Se trata de una nueva adquisición por parte de «La Casa de la Imagen» que atesora un fondo fotográfico con imágenes desde el año 1860.

Según el artí­culo de Benjamí­n Blanco, se trata de un testimonio gráfico estremecedor que forma parte de una colección que Jesús R. Rocandio ha adquirido recientemente en un anticuario de Tánger y que, con cerca de mil negativos y contactos, es una verdadera enciclopedia visual de la Primera Guerra Mundial y de sus batallas en Yemen y Eritrea.

Ojeando las fotografí­as, el espectador, además, tiene la sensación de vivir una vida paralela, casi de pelí­cula, la que protagonizó el autor de las instantáneas, un tal Conde y Borbón que llegó a ser gobernador militar en Kioto, que estaba emparentado con la Casa Real francesa pero casó con una marroquí­, que renunció a la nacionalidad estadounidense y se hizo súbdito del Yemen, donde modernizó el ejército y dio un golpe de estado infructuoso que le hizo huir al Lí­bano como apátrida y con sus únicos tesoros: una colección de sellos, sus conocimientos de arqueologí­a y una cámara. Murió sin descendencia y sus fotos acabaron en un anticuario de Tánger. Su última parada ha sido Logroño pese al interés del Instituto de Estudios írabes de Parí­s.

El archivo de la Casa de la Imagen es una encrucijada de historias. En sus estanterí­as y cajones reposan miles de aventuras, quizá no tan rocambolescas como la citada, pero igual de fascinantes.

Jesús R. Rocandio está dispuesto a convertir ‘su casa’ en un referente fotográfico a nivel nacional y para ello rastrea cualquier pista que le lleve a su particular tesoro. Consciente de su valor fotográfico, pero también documental, ha comenzado la digitalización completa de todo el archivo para hacerlo público y ponerlo al servicio de investigadores, publicaciones o particulares que quieran conseguir alguna copia.